Sinópsis
Corre el año 1544. Bajo la supervisión de Enrique VIII, y el Conde de Surrey el ingeniero del rey intenta hacer un túnel para entrar en las defensas del castillo de Boulogne.El rey se muestra muy complacido de estar de nuevo en los campos de batalla, pero se mantiene alejado de los lugares de acción divirtiendose en fiestas y banquetes. El progreso de las operaciones militares es lento y las condiciones son terribles para sus soldados entre los que estalla una epidemia de disentería. Más de dos mil hombres mueren de enfermedad y hambre y otros tres mil caen enfermos a causa de 'el flujo' que arrasa el campamento del Rey. Cuando la esperanza de éxito parece casi perdida, Treviso, ingeniero del rey, logra terminar el tunel y provoca una espectacular explosión en el túnel que, finalmente, destruye las defensas del castillo aunque el muere en la acción. La rendición francesa hace que Enrique vuelva a Inglaterra enmedio de festividades de triunfo y la alegria y celebraciones inundan el reino. Charles Brandon, quien ha estado separado de su esposa por un tiempo encuentra la felicidad con una joven francesa llamada Brigitte, que regresa con él de Francia. MEl embajador imperial Chapuys ha solicitado el retiro como embajador con lo que la princesa María, que tenia en él a un amigo y confidente se entristece mucho afirmando su unica culpa es no haber nacido varón y jurando que, si se convierte en reina, hará que Inglaterra vuelva a la fe verdadera. Mientras Enrique también ha sido rejuvenecido por el sitio de Boulogne, dando muestras del vigor y la vitalidad de su juventud, pero sin embargo ese esfuerzo pueden haber empujado a su ya debilitado cuerpo demasiado lejos. El rey Enrique VIII está envejeciendo rápidamente: el reciente sitio de Boulogne se ha cobrado su precio, su pierna ulcerosa le duele constantemente y ahora necesita anteojos para leer. Los acontecimientos políticos siguen siendo tumultuosos y extenuantes. El libertino conde de Surrey, un noble conocido por su nulo sentido de la sensatez, pierde en Francia 600 hombres en una batalla sin provocación, poniendo en peligro el reciente éxito en Boulogne. Llegan noticias de que el rey de Francia se prepara para la guerra y que el emperador Carlos - aliado reciente de Inglaterra - se ha apoderado de barcos y propiedades de inglesas. La creciente influencia del obispo Gardiner se hace patente con el nombramiento de un católico, Wriothesley, para el importante cargo de Lord Canciller. Sin embargo, los herejes luteranos continuan con sus reformas radicales, el último de ellos es el de las mujeres predicadoras. Una de ellas, Anne Askew es encarcelada y torturada por Wriothesley y luego quemada en la hoguera por herejía. Sir Richard Rich trae malas noticias para la princesa María, su mejor amigo, y largo tiempo confidente, Eustace Chapuys, ha muerto. Mientras sintiendose con autoridad, Gardiner y sus aliados están decididos a atrapar la reina Catalina. Descaradamente, el obispo sugiere al rey que tiene pruebas de su herejía. Enrique confunde al Obispo con la respuesta que, incluso si esto fuera cierto - y lo más probable es que lo sabe - le perdonaría la vida. El conde de Surrey, sin embargo, no es tan afortunado. Desafiante a su regreso a la corte, el Consejo Privado de Enrique no está convencido por sus explicaciones acerca de cómo se perdieron tantos hombres bajo su mando en Francia. Se le retira su rango y el rey se niega a verlo. Las anteriores bufonadas salvajes de Surrey y su desafiante actitud, despreciando a todo el mundo, hacen que no tenga amigo entre los más cercanos consejeros de Enrique. Es arrestado por cargos de traición y después de un juicio rápido y sumarisímo es condenado a muerte. Enrique se ve obligado a entregar Boulogne, su gran premio, como parte de un tratado de paz con Francia. Pero, dónde, en el pasado podría haber sentido rabia, ahora siente melancólica con la noticia de que el rey Francisco I, su viejo amigo y a veces,enemigo se está muriendo. Ahora lenta, tranquila e inevitablemente, comienzan a tejerse nuevas alianzas ya que la salud de Enrique comienza a desvanecerse. Facciones se están formando en la corte con el pensamiento dirigido a crear las facciones de poder con respecto a la sucesión. Algunos consideran como su heredero natural al príncipe Eduardo, hijo de Enrique con Jane Seymour,mientras que otros, en particular, el obispo Gardiner, está decidido a restaurar un católico al trono en la persona de la princesa María. Bajo las órdenes de Gardiner, se expide una orden de arresto contra la reina Catalina por motivos de herejía. Sin embargo, cuando Wriothesley y sus hombres van a detener a la reina - bajo la creencia de que están llevando a cabo las órdenes del rey - son brutalmente rechazados por Enrique en un juego complejo juego psicológico que deja a todos en la inciertidumbre acerca de sus lealtades y creencias. Por su extralimitación, el obispo Gardiner es expulsado de la corte. Al enterarse de que Charles Brandon está muy enfermo, el rey convoca a su viejo amigo a la corte. Es su último encuentro: Brandon muere poco después y Henry se ve muy afectado, Brandon, su aliado más leal y mejor amigo se ha ido. Enrique ordena al artista Hans Holbein hacer un retrato de él, pero pronto rechaza el retrato demasiado realista, en el que se ve enfermizo y demanda a Holbein a hacer uno nuevo. Él ve a los fantasmas de su pasado y se le aparecen cada una de sus anteriores esposas - Catalina de Aragón, le dice que María debería estar casada y tener hijos propios por ahora - Ana Bolena, que proclama su inocencia por los delitos que casusaron su ejecución fue decapitado y por el común destino de la mala muerte que ella y su prima Catalina Howard han sufrido - Jane Seymour, le dice que está preocupada por el principe Eduardo y que el futuro Eduardo VI va a morir joven. Al darse cuenta de que su propia muerte es inminente, el rey se retira cada vez más en sí mismo y envía a la reina Catalina y sus amadas hijas Isabel y María, lejos del palacio de Whitehall, diciéndoles que no las volvería a ver. En lugar de permanecer fuera de los aposentos del rey como la reina Catalina y María, Isabel es la primera en salir. Enrique se sienta solo en su habitación y reflexiona sobre su reinado, Enrique es convocado de nuevo para ver su nuevo retrato, que ahora si aprueba, tras lo cual se da vuelta y sale de la habitación.